Perfume de roble: la madera de la barrica

El perfume de roble evoca la madera recién cortada y la barrica de crianza: un aroma seco, tánico y envolvente que da cuerpo a las composiciones amaderadas. En Hesperia Perfumes reunimos las fragancias nicho de nuestro catálogo con nota de roble, con asesoramiento experto desde nuestra tienda de Málaga y envío a toda España.

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¿A qué huele un perfume de roble?

El roble huele a madera noble y seca, con taninos que recuerdan a la barrica de vino y matices tostados de vainilla y humo. No es una madera cremosa como el sándalo: su carácter es firme, casi austero, con un punto de bodega que lo emparenta con el coñac y el whisky. Conviene no confundirlo con el musgo de roble, un liquen de olor terroso y verde que define a los chipre clásicos; aquí hablamos de la madera en sí.

Qué aporta a una composición nicho

En perfumería de autor el roble funciona como columna vertebral: sostiene salidas afrutadas o licorosas y alarga el fondo de los perfumes amaderados. Combina especialmente bien con frutas rojas maceradas, notas de vino y resinas. En nuestro catálogo lo encontrarás en Bloody Wood de Liquides Imaginaires, en Sogni de Meo Fusciuni y en Ocean of a Midnight Moon de Simone Andreoli: tres lecturas muy distintas de una misma madera, frutal y sombría la primera, ambarada la segunda, marina la tercera. Si te gustan los fondos con carácter, explora también la nota de musgo.