Perfume de orquídea

Un perfume de orquídea es un ejercicio de imaginación: la mayoría de las orquídeas apenas huelen, así que el perfumista recrea la flor soñada. El resultado suele ser un floral cremoso, exótico y envolvente. Curiosidad de botánica: la vainilla es, en realidad, una orquídea. Descubre nuestra selección con esta nota, con envío a toda España.

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¿A qué huele la orquídea?

Al ser una "flor muda" —no permite extracción rentable—, la orquídea en perfumería es un acorde de fantasía: pétalos carnosos, cremosidad casi láctea, matices de vainilla y un exotismo suave. El imaginario popular la asocia a los grandes orientales oscuros, pero admite lecturas mucho más luminosas y cada casa la interpreta a su manera.

La orquídea en perfumería nicho

Protagoniza florales orientales y composiciones sensuales de noche, donde aporta opulencia sin recurrir a la tuberosa. Combina de maravilla con la vainilla —su prima botánica— y con flores cremosas como el ylang-ylang, que refuerzan su textura carnal.

Perfume con orquídea en Hesperia

La encontrarás en Il Capriccio del Maestro, una fragancia que retrata la esfera íntima de un maestro italiano con la orquídea como gesto de carácter. Una rareza del catálogo que merece prueba en piel: los acordes de orquídea cambian mucho de una persona a otra, y ahí está parte de su encanto.