Perfumes de frutos secos
Los perfumes de frutos secos juegan en dos mesas: la de la almendra, la avellana y el pistacho, cremosos y tostados, y la de las frutas desecadas —dátil, higo, pasas— con su dulzor meloso. Dos caras de una misma tendencia gourmand que en Hesperia Perfumes exploramos en tres fragancias nicho.
Mostrando los 3 resultados
Mostrando los 3 resultados
A qué huelen los frutos secos en perfumería
La etiqueta abarca dos registros. El primero: almendra, avellana y pistacho, notas cremosas y tostadas con textura de praliné. El segundo: frutas desecadas como el dátil, el higo o las pasas, de dulzor denso y casi licoroso. Ambos comparten calidez y ese efecto comestible que engancha sin cansar.
Qué aportan los perfumes de frutos secos
Textura gourmand sin exceso de azúcar. Los frutos secos redondean cafés y cacaos, dan cremosidad a las vainillas y un matiz tostado y elegante a los fondos ambarinos. Son el secreto de los gourmand otoñales que pueden llevarse a diario sin sonrojo, y una alternativa con más matices para quien ya ha agotado la vainilla.
Los frutos secos en Hesperia
PEDRO los especia sobre un fondo ambarino; VENOM – SECRET OF SHAMAN los funde con dátiles hipnóticos; y ROSE OF DANGEROUS FLAMENCO los baila con una rosa afrutada. Tres fondos golosos donde el dulzor sabe a fruto, no a chuchería.




