Perfume de civeta

El perfume de civeta no se parece a nada: una nota animal, cálida y almizclada que en dosis mínimas transforma una fragancia correcta en una fragancia viva. Hoy se recrea con moléculas sintéticas, sin origen animal. En Hesperia Perfumes la encontrarás trabajada con la sutileza que exige la perfumería nicho.

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A qué huele la civeta

En bruto, la civeta es intensa hasta la incomodidad: animal, fecal, penetrante. Diluida, ocurre el milagro que la perfumería clásica conocía bien: se vuelve cálida, radiante, casi floral, y da a la piel un halo carnal que ningún otro ingrediente consigue. La perfumería actual utiliza recreaciones sintéticas como la civetona, así que puedes disfrutarla sin conflicto ético.

Qué aporta la civeta a un perfume

Redondez, fijación y esa vibración "de piel" que separa un perfume plano de uno magnético. Es el empujón secreto de muchos florales blancos y orientales: trabaja codo con codo con el almizcle y el castóreo en fondos orientales y da carnalidad a los grandes florales.

La civeta en Hesperia

En la tienda la tienes en LITTLE SONG, un floral amaderado donde el matiz animal queda envuelto en suavidad. Es un buen punto de partida si nunca has probado las notas animales: presente, pero educada. Y si quieres ir más allá, pregúntanos en la tienda de Málaga; estas notas piden probador antes que fe ciega.