Perfumes de café

Un buen perfume de café hace lo mismo que la primera taza de la mañana: despierta. Grano tostado, amargor justo y un fondo cálido que engancha desde el primer olfato. En Hesperia hemos reunido 7 perfumes con café de firmas nicho que tratan esta nota con el respeto de un barista.

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A qué huele la nota de café

El café en perfumería huele a grano recién tostado: amargo, humeante, con matices de cacao, avellana y caramelo quemado. Es una nota densa y reconocible al instante, capaz de dar carácter a toda una fórmula. Según cómo se trabaje, un perfume que huele a café puede ser goloso como un capuchino o seco y oscuro como un espresso sin azúcar. Su secreto técnico: comparte moléculas de tueste con el cacao y el tabaco, y por eso transita tan bien hacia ambos.

Del capricho gourmand al café serio

La moda de los perfumes árabes ha puesto el café en todos los escaparates, casi siempre en versión muy dulce. La perfumería de autor va por otro camino: menos sirope y más grano. En la familia gourmand el café se une a la vainilla y al cacao; en orientales y amaderados aporta amargor, humo y profundidad. Es de las pocas notas golosas que funcionan igual de bien de día que de noche.

Perfumes de café en Hesperia

Maison Tahité le ha dedicado una colección entera que tenemos al completo: Coffee Bomb, pura sobredosis de grano; Café de Terciopelo, cremoso y envolvente; y Café Gourmand, el más pastelero. Nobile 1942 firma dos joyas italianas, Café Chantant y Nobile 26, y Meo Fusciuni convierte el café en poesía con Little Song. Cierra la lista Amberbomb, de Laboratorio Olfattivo, donde el ámbar se toma un espresso. Todos disponibles online y en nuestra tienda de Málaga.

¿Perfume de café para mujer o para hombre?

Las búsquedas piden perfume de café para mujer o para hombre, pero esta nota no entiende de etiquetas: el café es unisex por naturaleza. La clave está en el acompañamiento — más floral o afrutado, más amaderado o especiado — y en cuánto amargor te apetece llevar en la piel. Y si el amargor te impone, las versiones cremosas con avellana — auténtico capuchino en piel — son la puerta de entrada perfecta.