Perfume de cade
El cade es el lado salvaje del enebro: su madera, quemada lentamente, produce un aceite oscuro que huele a hoguera, brea y cuero seco. Un perfume de cade trae el monte mediterráneo después del fuego, áspero y magnético a la vez. Estas son las fragancias de autor de nuestra selección donde esta madera ahumada deja su rastro.
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A qué huele un perfume de cade
El aceite de cade se obtiene por destilación seca de la madera del Juniperus oxycedrus, el enebro de la garriga mediterránea. Huele ahumado, alquitranado y cuero, con un fondo terroso que recuerda a piedra caliente y leña vieja. Es primo hermano del abedul en intensidad, pero con acento del sur.
En qué composiciones aparece
Es un básico de los amaderados secos y de los acordes de cuero, y aparece en incienso y orientales ahumados. Su origen botánico lo emparenta con la nota de enebro, mucho más fresca y ginebrosa.
Qué aporta a un perfume nicho
Aporta humo real, no efecto: profundidad, misterio y una sequedad que ancla las composiciones. En Hesperia lo encontrarás en 1 Nota di Viaggio (Rites de Passage) de Meo Fusciuni y en el oscuro Buio, dos maneras de llevar la hoguera encima con elegancia. Es una nota de otoño e invierno por excelencia, aunque en pieles discretas funciona todo el año como fondo de armario olfativo.



