Perfume de albaricoque

El albaricoque es la fruta más golosa del huerto olfativo: dulce, jugosa y con esa piel aterciopelada que casi se huele antes de morderla. Un perfume de albaricoque bien resuelto aporta luz y textura sin caer en el caramelo. Aquí tienes las fragancias nicho de nuestra selección donde esta nota frutal lleva la voz cantante.

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A qué huele un perfume de albaricoque

La nota de albaricoque se construye con lactonas, las mismas moléculas que dan cremosidad al melocotón, aunque aquí el resultado es más ligero y luminoso. Huele a fruta madura, a piel suave y a un dulzor ácido muy natural, con un matiz almendrado en el fondo.

En qué composiciones aparece

Es habitual en la familia afrutada y en los ramilletes florales frutales, donde redondea rosas y flores blancas. También asoma en chipres modernos y en gourmands suaves. Si te gusta esta faceta cremosa, mira también la nota de melocotón, su hermana mayor.

Qué aporta a un perfume nicho

En perfumería de autor, el albaricoque da jugosidad adulta: dulzor con acidez, nada de golosina infantil. En Hesperia lo encontrarás en Rose Abricot, donde envuelve a la rosa en un terciopelo frutal muy fácil de llevar a diario. Funciona todo el año: en verano refresca como fruta fría y en invierno redondea los fondos ambarados sin apagarlos.