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El origen: Origino y el cóctel de almizcles

La primera creación de la maison fue Origino, un extracto compuesto por un cóctel de almizcles misteriosos concebido por Vanina Muracciole, que desde entonces firma todas las fragancias de Jeroboam. Ese concentrado almizclado se funde con la piel de forma única e irrepetible: el resultado es una signature fragrance con una estela que no se olvida.

Nombres en esperanto

Casi todos los perfumes Jeroboam llevan nombre en esperanto, la lengua universal ideada por Ludwik Lejzer Zamenhof a finales del siglo XIX. La elección no es casual: como la gran mayoría de los perfumes modernos se apoyan en bases almizcladas, Origino nació con vocación de ser universal, y el esperanto era su idioma lógico. Así, la colección habla una lengua propia: Origino (origen), Unue (primero), Oriento, Floro, Gozo, Insulo, Vespero, Hauto, Ligno, Boha, Ambra, Miksado o Kun Amo ("con amor"). Detrás de cada palabra, un registro distinto: del terreno oriental y ambarado a lo floral, lo amaderado y lo afrutado, siempre con esa columna vertebral de almizcles.

30 ml, espíritu Belle Époque

El frasco es parte del mensaje: vidrio negro, naranja o blanco brillante, coronado por un tapón dorado de altísima calidad y letras doradas al más puro estilo de los años veinte, evocando el imaginario festivo y elegante de la Belle Époque. El formato de 30 ml está pensado para los verdaderos nómadas urbanos: cabe en cualquier bolsillo y acompaña en cualquier ocasión.

Cómo se lleva un perfume Jeroboam

Al ser extractos, los Jeroboam se aplican con mesura: un par de toques en los puntos de calor bastan para una jornada entera. Son fragancias unisex en su mayoría, que cada piel hace suyas. Si quieres saber cuándo estarán disponibles en Hesperia o reservar tu favorito, escríbenos: te asesoramos y te avisamos en cuanto entren en tienda.