Información adicional
| Genero | Unisex |
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160,00 €
El juego en el que casi todos nos hemos sumergido de niños se convierte en una alegoría del alma humana. La tercera fragancia de Paradiso Perdido remite a los castillos de arena, difíciles de construir pero muy fáciles de destruir. De adultos, el juego de los castillos continúa, transformándose en la posibilidad de verlos desmoronarse cuando se apunta demasiado alto, igual que ocurre con los castillos en el aire.
Bajo la alegría y el esfuerzo de un trabajo largamente elaborado se esconde la conciencia de lo efímero: proyectamos, elaboramos, planificamos y construimos con cuidado la imagen que queremos dar de nosotros mismos, idealizando nuestra personalidad y nuestras actuaciones, y luego, de repente, una ráfaga de viento puede llevarse todo, desmoronando el castillo como la realidad a veces hace con los sueños.
Una invitación a recuperar el valor de creer en la parte más auténtica de nosotros mismos, y a realizar nuestros sueños poniendo en ellos unas bases tan sólidas como la roca.
Notas de salida: dátiles
Notas de corazón: canela, cardamomo, pimienta negra
Notas de fondo: cedro, nagarmotha, vetiver, almizcle, vainilla
| Genero | Unisex |
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